109. CONTINUACIÓN

 No sabía lo que intentaba hacer Alonso, pero lo dejé. Agustino lo miró y entrecerró los ojos. Estoy segura de que no quería que los Treviños se apoderaran de mí, es decir, del “Rubí”. Pero no le quedaba más opción si quería salvar la empresa.

—Eso sería muy bueno —dijo mi hermano Nectáreo—. Si la señorita Celia nos acompaña, puede que me decida a in
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP