Mundo ficciónIniciar sesiónNo era miedo lo que sentía, o al menos eso me repetía una y otra vez en un intento de acallar el temblor interno que me invadía. Pero la verdad era que el entramado familiar de los Balarte comenzaba a infundirme un terror que no podía —ni quería— ignorar. Recordaba con claridad las palabras de Dinora, la difunta esposa de mi hermano, quien solía decir que los Balarte eran descendientes del mismísimo Satanás. Las veces q







