108. FRANCO D’ALESSI
Gabriel yace en la cama, mirando el techo de su habitación. Desde que encontró las pertenencias de su padre, ha estado luchando para reunir el valor necesario para leer lo que le dejó escrito. Temía que su padre le reprochara por haberlo abandonado, por no haber estado a su lado cuando más lo necesitaba. Y todo por su estúpido orgullo herido, por permitir que personas equivocadas se involucraran en su vida. No quiere que las últimas palabras de su padre sean de regaño o reproche. Le dolería pr