107. EL PADRE DE PIERO
Maria Isabel sin dejar de mirar a su hijo intrigada, le dice que es muy raro, porque Piero no se da así de fácil con extraños, pero con él se comportaba como si lo conociera. Algo que a Pía le llama también la atención, y recuerda que ni con el señor Ricci, su abuelo a Piero le gusta ir. Pero con este desconocido que las salvó y que dice ser su padre, se comporta como si supiera que es su papá.
—¿Crees que lo visitaba? —pregunta.
—No lo sé, pero por algún motivo no siento miedo, ni amenaza de