267. FELICIDAD FINAL
Gerónimo, sentado en una mesa cerca de la pista, observa cómo todos se alejan. A pesar de haber bebido, no está borracho. Se dirige hacia el bar y, sin querer, choca con una chica que, mirando hacia atrás, se disculpa.
—Perdón, perdón —dice ella.
—No es nada, también es mi culpa —responde él y trata de continuar su camino, pero ella lo atrapa por un brazo.
—Te vi dirigiendo el espectáculo junto con Oliver. ¿Podrías ayudarme con algo, por favor? —le pide angustiada.
Gerónimo la observa: es muy