La mañana había comenzado como cualquier otra en las oficinas de Blackwell Enterprises. El aroma del café recién hecho impregnaba el aire, mezclándose con el sutil perfume de las flores frescas que decoraban la recepción. Yo había llegado temprano, como siempre, intentando mantener mi rutina intacta a pesar de que mi vida se había convertido en un torbellino desde que firmé aquel contrato con Nathaniel.
Mientras caminaba por el pasillo hacia mi oficina, sentía las miradas de mis compañeros sigu