CAPÍTULO 57. EGOÍSMO.
Narrador.
Irritada por la manera tan brusca de reaccionar de Orlando, Irina trató de ponerse de pie para marcharse, sin éxito, ya que sus rodillas se desplomaron. Liseth corrió a ayudarla, volviendo a hacer que se quedara sobre la cama.
—Debo irme —dijo; sin embargo, Irina intentaba levantarse, determinada y dispuesta a sacar fuerza de donde no la tenía—. Te lo agradezco, pero mi esposo me espera.
Aunque odiaba nombrar a Miguel como su esposo, lo hacía para mostrarse indiferente ante Orlando, q