Capítulo 105. Segundas oportunidades.
Subió el cañón a su boca, cerró los ojos, soltó varias lágrimas y tiró del gatillo, cayendo sin vida sobre los papeles esparcidos en el escritorio. Patricia, que estaba en el salón, soltó un grito. Gregorio y ella corrieron a mirar, llevándose la desagradable sorpresa de que Miguel había acabado con su vida, dejándolos a ellos dos a la deriva.
En la hacienda vecina se escuchó el disparo, pero nadie le prestó atención; continuaron con su tarde en familia, haciendo un asado para alegrarle el mome