Capítulo 104. El karma se encargará.
Irina ya había llegado a su lado y, aunque Orlando se acercó a detenerla, ella le pidió sin emitir sonido:
—Por favor —solo movió los labios, fue un ruego sin palabras.
Entonces, cuando estuvo cerca de Miguel, le dio una bofetada que él no vio venir, y a pesar de su debilidad le pegó fuerte; sonó en el lugar. La indignación le dio mucha fuerza.
—Nunca con tu sucia y asquerosa boca vuelvas a dirigirme la palabra. Eres el ser más despreciable de este mundo. Personas como tú no deben nacer; te odi