Capítulo 91. La historia la cuento yo.
Amy Espinoza
El murmullo que siguió a mis últimas palabras “Lo haré yo misma”, se extendió por el salón como un oleaje de sorpresa. Pude sentirlo: un cosquilleo eléctrico que iba de mesa en mesa, un coro de respiraciones contenidas que olía a orquídeas y vino tinto.
Las lámparas de cristal devolvían destellos dorados, pero a mí me parecía que la luz caía sobre mí con un filo nuevo, como si todo aquel lujo estuviera esperando a que yo diera el primer paso… o me derrumbara.
Respiré hondo. El nud