Luego de que Ethan quedara totalmente inconsciente en la silla, Alison bajó sus pantalones, tomó su falo y comenzó a jugar con él. En cuanto lo vio despertar, se posó sobre él para tomarlo. Mordió sus labios hasta hacerlos sangrar, dejó chupetones en su cuello, y cuando sintió que su flor fue bañada, llamó a uno de los hombres de Angus. Todo iba acorde al plan.
—¿Preparada? —preguntó Fermín.
Alison asintió. Por un momento quiso detenerse, pero los ecos de la venganza y la ambición tuvieron más