Llegada la noche, y luego de meditarlo sin cesar, Margaret accedió a reunirse de nuevo con Ethan, pero esta vez sería en su Penthouse. No tendría ningún acercamiento con él, o eso creía ella. Convencida de que él era bondadoso, apelaría por un poco de compasión y lo convencería de hacer un nuevo trato…
—Moría por verte —Ethan se notaba complacido.
—¿Cómo sabías que era yo?
—Digamos que… lo presentí. Veo que no hiciste caso a mis peticiones. ¡Bien! Me imagino que estarás dispuesta a enfrentar la