días después:
—¿Y bien, licenciado? ¿Qué dicen los resultados?
Ethan sudaba de desesperación; sus manos temblaban. En el fondo sabía que aquella hoja arrojaría un POSITIVO, pero una parte de sí se negaba a aceptarlo. El horror de no ser lo suficientemente bueno para Willy lo carcomía.
—Calma, yo estoy aquí —Margaret apretó su mano—. Por favor, Ernesto, lea esos resultados. Ya no hay razón para continuar con esta tortura.
—Los resultados indican que… Joven, en efecto, el niño es suyo —dijo Ernes