Damián la observa en silencio, las palabras de Alice le causaron confusión: "¿Cómo que la decepcionó?". La mira sin parpadear, y ella, al percibir su silencio, pregunta: "A ti nada te importa, ¿verdad?". Luego sonríe con amargura: "He visto suficiente de ti, me retiro". Se dirige a la gran puerta principal de la mansión para irse, pero la voz imponente de su esposo la detiene.
—Un paso más, Alice, y retiro lo dicho —ella lo voltea a mirar con desdén.
—¡Me diste tu palabra!
—¡Exacto! —se acerca a