—¿No te agrada, verdad? —le pregunta al verlo dudar al hablar.
—No es eso…
—Me esforcé para esta reunión, es un día especial para ti —Alice se siente triste, y Damián se desespera porque cuando ella se pone así es difícil contentarla.
—Y lo agradezco, preciosa, no pienses mal, solo que no encuentro palabras para esta sorpresa. Sabes que no soy tan expresivo. No, no llores, por favor —suspira, y ella deja de mirarlo—. Perdón, soy un completo imbécil, escucha… es la mejor sorpresa de cumpleaños, ¿