Capítulo 17. Voy a conquistar a su esposa.
Xavier llegó a Cavalcanti moda, pasó por la recepción principal como si fuera el dueño del lugar, ni siquiera los hombres de seguridad hicieron intento de detenerlo, es que con su más de metro noventa, con ese cuerpo como si fuera esculpido por los mismos dioses, y su imponente presencia, nadie se atrevía a decirle nada.
Por el contrario, las mujeres lo miraban con los ojos nublados por el deseo y los hombres con envidia, nadie se atrevía a contrariarlo y él tampoco se detenía para dar ninguna