Enamorando a la madre de mi hija. Capítulo 13. El aperitivo.
—Mi amor, pero tenemos un problema… no puedo desistir de ir a ese programa de ayuda, no me sentiría del todo bien conmigo mismo haciéndolo —cuando pronunció esas palabras, él vio la expresión de tristeza en el rostro de Freya.
—Lo comprendo perfectamente, entonces ve a tu programa, yo esperaré ansiosa tu regreso —respondió ella, y aunque entendía que él no podía dejar todo tirado para quedarse con ella, no pudo evitar sentir un poco de tristeza.
Ella le dio un beso y con voz quebrada, habló.
—A