Enamorando a la madre de mi hija. Capítulo 15. Reencuentro con el pasado.
Y así, en brazos de Marco, Freya se durmió tranquila, con una paz que nunca había sentido, por primera vez se sintió amada, protegida, segura.
Pronto llegó la mañana, luego de ducharse y vestirse bajaron a desayunar, la salida para las zonas rurales, estaba prevista para después del mediodía.
—De haber sabido nos quedamos encamados hasta las diez —dijo ella con una sonrisa.
—¿Estás segura de que solo querías estar encamada? —pronunció coqueto.
—¡Qué mal pensado eres Marco! Yo solo quería dormir