Enamorando a la madre de mi hija. Capítulo 14. Esta vez para siempre.
Ella lo miró a los ojos e intentó sonreír, pero solo consiguió gemir de nuevo, su cuerpo estaba demandando más.
Ella lo deseaba con tal intensidad que sintió una mezcla de temor y excitación en su interior al ver el brillo de los ojos de Marco, había algo de animal en él. A pesar de eso, sabía que podía confiar en él.
Marco la levantó y la llevó a la cama, la recostó con cuidado a espaldas en la cama. Se tumbó sobre ella, le abrió las piernas con suavidad y lentamente se introdujo en su cuerpo,