Capítulo 16. Regresando a su origen.
La rabia en el interior de Isabel estaba a niveles exorbitantes, le hubiese gustado tener al desgraciado de Joel en frente, para deformarle a golpes su estúpido rostro, pensó tratando de contenerse, porque no quería asustar a su hija y que terminara alejándose y sin contarle nada.
Se quedó estupefacta, mirando el moretón en la mejilla de su hija. Quería preguntar qué había pasado, pero sabía que Tamara hablaría cuando estuviera lista, no deseaba presionarla.
Después de un momento de silencio,