Mundo ficciónIniciar sesión—De sólo pensar en su muerte se me encoge el corazón —murmuró—. No sólo porque es mi madre, sino porque era mi principal y mejor consejera para tomar decisiones importantes. —Me dirigió una mirada fugaz—. Lo siento, amor mío, no estoy diciendo que tú no eres buena consejera. En realidad, tus consejos son…
—Ya, mi señor, no necesitas explicarte. Créeme que no me ofende la comparaci&







