Mundo de ficçãoIniciar sessãoMael llegó con los niños y Briana poco después, y dejó que la muchacha los llevara a la cama para venir a asomarse con sigilo a nuestro dormitorio.
—Estoy despierta, mi señor —le dije con la mente, muy cómoda bajo las mantas con mi hijo entre mis brazos.
Se acercó a la cama con sigilo, rodeándola para venir a sentarse al borde junto a mí y se inclinó para besar mi frente. Incapaz de resistir la ten







