Mundo ficciónIniciar sesiónMendel, sus hijos, y mis otros hermanos no tardaron en regresar al norte, donde al parecer los nuestros se dedicaban a dar buena cuenta de los nobles y reyezuelos humanos que hasta entonces fueran aliados de los parias. Por lo que entendí, mis tíos, Milo y los lobos de la Cuna habían decidido con sensatez que no tenía sentido expandirse demasiado, y se concentraban en las tierras que iban de Solstein al recodo del Launne. Habían ocupado el castillo de la cas







