Mundo ficciónIniciar sesiónDesesperada y enfurecida, había apelado a la fuerza sobrenatural que le proporcionaba ese fuego y se había arrancado de entre las rocas donde quedara atrapada.
El esfuerzo había dañado sus brazos y piernas, y había quedado tendida en el fondo del acantilado, porque sólo podía arrastrarse. Agonizante, aún consumida por aquel fuego que se negaba a retroceder y nublaba su mente, pasó lo que madre creía habían sido dos o tres días caída allí, esperando la muerte.
Pero en vez d







