Teresa descendió las escaleras de la casa alfa en completo silencio, envuelta por la penumbra de la noche.
Sus pasos eran livianos, calculados, como si temiera que incluso el aire pudiera delatarla. Había esperado a que todos se durmieran, incluso Logan. Sabía que si la veían salir a esas horas, las preguntas no tardarían en lloverle… y ella no tenía respuestas que pudiera compartir.
Cruzó los límites del territorio sin titubear, como si hubiese memorizado cada ruta secreta, cada atajo prohibi