—Permítanos presentarnos, alteza —me dijo una pelirroja de gran belleza—. Ella es Blehien de Fraehen, prima de su majestad el rey y hermana del alto señor del sol. Ahora formará parte de su corte.
—Es un placer y un privilegio servirle —murmuró la aludida, inclinándose.
Se trataba de una muchacha de baja estatura y mirada amable. Tenía el cabello castaño y un aire dulce en sus ademanes que me hicieron sonreírle.
—Esta es Dinné de Shora, hija menor del ilustre astil del viento —continuó la pelir