El tratado con los humanos había estado vigente por ocho meses cuando llegaron las primeras señales de problemas internos.
Los niños ahora tenían tres años. Kaela seguía siendo protectora feroz, vigilando a sus hermanos menores. Marcus y Celeste eran inseparables, comunicándose a veces sin palabras. Orion mostraba destellos de magia cada vez más frecuentes.
Fue durante un festival público celebrando cosecha exitosa cuando todo se desmoronó.
La plaza central de Luna Plateada estaba llena de lobo