Tres años pasaron después del intento de asesinato. Los niños ahora tenían seis años, y la transformación era notable.
Kaela había desarrollado habilidades de combate que impresionaban incluso a Aria. A pesar de su corta edad, se movía con gracia letal, con instintos protectores hacia sus hermanos.
—No tan fuerte— Aria la corregía durante el entrenamiento. —Control es más importante que poder bruto.
—Pero si controlo demasiado, no protejo suficiente— Kaela argumentaba con lógica de seis año