El sello se rompió en la noche más oscura del mes, cuando no había luna en el cielo. Dante despertó con un grito, sintiendo dolor agudo atravesar su pecho como si algo hubiera arrancado parte de su alma.
—¡Dante!— Luna estaba a su lado instantáneamente, sus manos brillando con magia sanadora. —¿Qué pasa?
—El sello— Dante jadeó, sudor frío cubriendo su cuerpo. —Uno de los sellos se rompió. Puedo sentirlo.
A través del lazo, Aria y Zara sintieron su angustia y llegaron corriendo. Zara inmediatame