Durante una noche aparentemente tranquila, Zara despertó sobresaltada, sus ojos brillando con la luz de visión profética. Su grito atravesó el silencio, despertando a Dante, Luna y Aria en la habitación contigua.
—¡Zara! —Dante corrió hacia su habitación, encontrándola sentada en la cama, temblando. —¿Qué pasó? ¿Qué viste?
—Una visión— Zara jadeó, sus manos aferrando las sábanas. —Perturbadora. Aterradora. Vi un futuro donde una oscuridad consume todo el mundo de lobos.
Luna se arrodilló junto