Russell nuevamente había llegado al límite.
―¿Cómo es posible que nuestra Luna fuera secuestrada?
―¡¿Quién se atrevió?!
El grito de los ancianos no se hizo esperar. La noticia había causado un gran revuelo.
Russell permaneció callado, esperando a que todos se calmaran por sí solos. Su cabeza ya estaba palpitando por el murmullo y los gritos.
―No entiendo, ¿qué estaban haciendo los guardias de la Luna? ¿Qué está tramando joven Russell?
Las miradas hacia él se mezclaron entre sospecha y sor