Russell se sintió frustrado.
Se dio cuenta que ella era mala con él incluso en su forma lobuna. No se quejó, pues solo ella tenía la capacidad y el derecho para hacerle comer en la palma de su mano.
Caminó hacia la salida del bosque con desánimo. Nunca pensó en que ese día llegaría,;el de dominar su forma Lycan.
Toda su vida había luchado para mantener a raya esa fuerza incontrolable. Su madre no tenía idea, porque su padre lo había ocultado todo.
Russell recordó su infancia. Aquella vez fue se