Helena detectó el cambio en Freya.
Pero la señorita Smith sonrió con burla y desvió la mirada hacia un rosa blanca. Caminó hacia la flor y tocó los pétalos. No quería admitir que aquello había calado en el interior.
―Usted y yo hemos perdido seres queridos, queremos justicia por ellos. Pero sobre todo, queremos proteger a los que todavía tenemos a nuestro lado. Bueno, eso es lo que quiero yo. ¿Usted qué piensa?
―Qué palabras tan altruistas ―dijo Freya, en un intento de burla―. Pero antes mi fam