Rowan
No entendía cómo estaba vivo.
Lo había sentido, con claridad. La mano atravesándome el pecho, la sangre escapando de mi cuerpo. El frío apoderándose de mis huesos.
Y lo último… lo último habían sido sus ojos. Clara. Mi compañera. Pensar en ella había sido mi despedida, mi única plegaria de que ella si pudiera sobrevivir a esto... A mi muerte.
Pero ahora estaba aquí. Respirando como si lo qué acababa de pasar hubiera sido una maldita pesadilla.
El aire era cálido, no helado como en el bos