El silencio dentro del sótano se volvió pesado después de que Lena pronunciara aquellas palabras.
Nadie se movió.
El aire parecía haberse espesado alrededor de todos, cargado con el olor metálico de la sangre, las hierbas trituradas y algo más difícil de explicar. Algo antiguo. Algo que no pertenecía del todo al mundo humano ni al de los lobos.
Sonja seguía respirando agitadamente frente a la mesa donde Reyk acababa de incorporarse. El pecho todavía le subía y bajaba rápido después de canalizar