El cielo seguía cubierto de nubes densas cuando la caravana de Darien decidió acampar en el paso de Vareth. El viento aullaba entre los árboles y la nieve cubría las tiendas como un manto que todo lo silenciaba. Habían estado varados por días, sin poder avanzar hacia la aldea de Brumavelo. La tormenta no daba tregua.
Darien se refugió en su tienda de campaña, más para huir del mundo que del frío. Encendió una lámpara de aceite y desplegó los mapas sobre la mesa improvisada. Si el clima mejorab