Capítulo 58. Un año después.
El edificio de Castaño Ltda. ya no lucía como el mismo. Los pasillos que antes olían a miedo y poder ahora respiraban orden y determinación. Las paredes de mármol, que alguna vez parecieron testigos mudos de conspiraciones, estaban cubiertas con murales de artistas locales, una idea de Emilia para darle a la empresa un nuevo rostro.
La compañía había pasado de ser una maquinaria de corrupción a convertirse en un referente de transparencia. Contratos auditados, programas sociales y una nueva jun