Una vez que Leonardo se retiró de la propiedad de la familia Fiorentini sintió un gran alivio en su pecho, no había logrado conseguir la tranquilidad que deseaba, pero sabía que podría disfrutar de su hijo por un tiempo mientras que las aguas estuvieran tranquilas.
Leonardo ordenó a sus hombres recolectar todo el dinero posible, en muy poco tiempo vendió todas sus propiedades y se preparó para cumplir con su parte, tomó a su pequeño hijo y se dirigió a la pista privada.
Tener a Santino en sus