Elena cerró los puños, queriendo atacar a Cristina, pero recordó las palabras de Leonardo, aunque estaba furiosa, para ella primero estaba la vida de su padre.
—Eso es para que despierte y entienda que a mí no me gusta esperar, primero estoy yo antes que cualquier otra persona, espero que le haya quedado claro gorda ridícula —comentó Cristina de manera despectiva y fría como la víbora que era.
»Adicional, solo miren su presencia, claramente lo único que busca es llenar su enorme panza, no comp