Elena sin otra salida se vio obligada a aceptar las órdenes de Leonardo, ya era suficiente con la muerte de Antonio como para hacer que su padre perdiera la vida por su culpa.
—Debes trabajar en la propiedad en dónde vivo, allí estarás como empleada doméstica, debes mantenerme informado hasta de lo más mínimo, de igual manera estarás al pendiente de todos los movimientos de Cristina.
—¿Cristina, quién es esa mujer?
—No interesa, lo único que interesa es que hagas bien tu trabajo, y por nada ab