Una semana más tarde.
Elena se ha rehusado en salir de la habitación para cumplir con sus labores, viste de negro, de luto por la muerte de su madre, bajo las órdenes de Leonardo nadie presiona a Elena para que salga de la habitación, todo lo contrario allí le llevan su comida y en cada bandeja una flor es puesta por órdenes de Leonardo como signo de disculpas.
Leonardo se ha ausentado de la propiedad para atender asuntos de negocios, mientras que se encarga de manejar todo a su alrededor, en su mente permanece ella, sí Elena, él no puede dejar de pensar en ella ni un solo día.
En el fondo se sentía mal por no haberle permitido ir a despedirse de su madre, pero lo hacía para poner a salvo él hijo que crecía en su vientre, sabía que para ella solo era un monstruo un hombre sin sentimientos, y por primera vez a Leonardo le preocupaba lo que alguien pensaba sobre él.
Deseaba regresar, ir hasta su habitación abrazarla y decirle que contaba con él, que la protegería y que no permitiría qu