El caos y la destrucción irrumpieron en aquella habitación, Cristina en medio de sus nervios no sabía lo que debía decir, que decisión tomar, que palabras serían las mejores para que en aquel momento Leonardo no acabara con su vida.
Bajo de la cama, levantó las manos en dirección de Leonardo, su respiración era bastante agitada, el temor se había apoderado de su cuerpo, había pensado salir bien librada, pero para su mala suerte había jugado con un juego y estaba próxima de quemarse.
Leonardo soltó un fuerte y largo gruñido, su mirada estaba puesta en aquella barriga de embarazo falsa que posaba sobre la cama, el delgado cuerpo de Cristina hizo que Leonardo se diera cuenta de la burla en su contra.
—De cierta manera te tuve consideración durante todo este tiempo por tu embarazo, sin importar que no fuera mío; pero con lo que has hecho dejas claro la clase de persona que en realidad eres —Cristina negó con su cabeza, dando pasos cortos intentó acercarse.
—Por favor Leonardo déjame e