Elena dormía tranquilamente, todo hasta que el escándalo en la parte de afuera llamó su atención, de un solo movimiento retiró las sábanas sobre su cuerpo, se levantó, tomó la bata y la llevó sobre su cuerpo saliendo a toda prisa.
Los hombres a cargo de la seguridad de la propiedad se veían felices, Elena continuaba sin comprender a que se debía su celebración, avanzó dando pasos cortos, caminó en medio de aquellos hombres, de repente su marcha se detuvo.
Frente a ella estaba Leonardo, por sup