Leonardo lentamente abrió los ojos, lo primero que notó era que se encontraba atado a una silla, intentó liberarse, pero no lo consiguió. Su cabeza le dolía como si hubiese sido arrollado por un camión.
Luego de varios intentos por soltarse recordó que estaba acompañado de Elena, en ese momento guardó silencio buscando pistas sobre ella.
Lo único que pudo escuchar fue una gota de agua que caía constantemente sobre un charco, las venas de Leonardo se marcaban debido a la fuerza que ejercía sob