Elena se vistió de manera elegante, recogió su cabello en una coleta alta, se preparó para enfrentar a Sofía y Fabrizio; Leonardo se encontraba a su lado, aunque sabía que era una pésima idea, él no iba a dejar sola a la mujer que amaba.
Yendo de camino Elena sostenía la mano de Leonardo, había vivido los mejores días de su vida a su lado, su compañía le hacía bien, Elena esperaba continuar llevando aquella clase de vida una vez que todo terminara.
Leonardo había pasado de ser un mafioso frío