El reverendo carraspeó con su garganta llamando la atención de los novios, quienes se estaban comiendo el pastel antes de tiempo, Elena se sonrojo, dio un paso atrás, Leonardo confundido no sabía que hacer con aquella tormenta de sentimientos en su interior.
—Lamento la demora, daremos inicio a esta ceremonia para unir a estas dos personas en un solo destino, donde el uno estará para el otro sin importar cuales sean las adversidades que se les presente —hablo el reverendo con aquellas palabras