Capítulo 52
La mañana era gris, el cielo plomizo un reflejo del peso que cargaba en el pecho. Afuera lloviznaba, las gotas golpeando las ventanas como un lamento silencioso. Logan entró a la mansión con el sobre en la mano, su corazón latiendo con una urgencia feroz. Sophie estaba en un ala apartada de la casa, donde se había refugiado con los trillizos, huyendo del bullicio de las cámaras y del tormento que la consumía. Había evitado a Logan durante días, incapaz de soportar el dolor de verlo, de enfrentar