La calma que había envuelto a Logan y Sophie Taylor, como un frágil amanecer tras la tormenta, se deshizo como un castillo de arena ante la marea. Apenas unas horas después de que sus corazones se encontraran en un abrazo que prometía sanar las heridas, el caos estalló con una furia implacable en las oficinas centrales de Belmont Enterprises, como si el destino se mofara de su esperanza recién recuperada.
Las pantallas del piso ejecutivo destellaban con alertas frenéticas, un torbellino de códig