CAPITULO 11
A medida que la mañana avanzaba. La abuela hacia una inspección específica de los viñedos o para observar lo que hacían los trabajadores y comentarlo con su nieto. No dirigió una sola palabra a la mujer sentada junto a ella en las dos horas que duró el recorrido.
Cuando volvieron, cruzó las puertas dobles, delante de Salvatore, y subió corriendo la escalera, con su esposo detrás de ella. Cuando llegó a la puerta del vestidor de su dormitorio, le preguntó con frialdad.
—¿Cómo debo ve