CAPÍTULO 32
Salvatore no fue a visitarla y no se había presentado todavía cuando Nick llegó al día siguiente, a decirle que tenía que marcharse.
—Estoy seguro de que tú te alegrarás de no tener que verme más, ¿no es así? —su dolor lo hacía agresivo—. Supongo que no puedo culparte por lo que pasó, pero eso no impide que me moleste. Si no tuviera que volver ahora mismo, me quedaría aquí, para luchar por ti —la miró con expresión sombría—. Tal vez sea mejor para todos que no pueda quedarme. Quizá